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3 de mayo de 2010

Paritarias 2010

Estos son algunos de los acuerdos que se fueron dando en este año.
A mediados de marzo, el sindicato de empleados bancarios llegó a un acuerdo con las entidades del sector por el cual los trabajadores reciben un aumento salarial del 23,5 por ciento retroactivo a enero. El convenio, que se calcula que abarca a unos 100 mil trabajadores, rige hasta el 31 de diciembre.
Los trabajadores de la industria del Tabaco acordaron con las empresas de la rama acopio una suba salarial del 10 por ciento desde enero y otra del 5 por ciento a partir de marzo. 
El personal de seguridad privada a partir del mes de mayo 2010 acordó un incremento del 30,4% para las remuneraciones de convenio, en forma escalonada del orden del 10% mensual.
La Federación Argentina de Comercio y Servicios (Faecys) firmó el día 21 de enero de 2010 un acuerdo por el cual establece que a partir del 1º de enero de 2010 se otorgue una asignación no remunerativa de $100 mensuales, más una asignación compensatoria extraordinaria no remunerativa por única vez pagadero en cuatro cuotas mensuales de $75. Se está a la espera de un nuevo acuerdo.

La UOM confirmó el incremento salarial del "25%, que consiste en 15% a partir del primero de abril y 10% a partir del primero de julio".



El acuerdo salarial con la UOM fue suscripto por los representantes de las cámaras empresarias del automotor-autopartista; pequeñas y medianas empresas; Afarte y Aluminio.



Con respecto a la posición de las dos cámaras restantes, Adimra y Fedehogar, a 

partir de abril, los salarios de unos 250.000 metalúrgicos aumentan un 15 por ciento y en julio otro 11,6% hasta el 31 de marzo de 2011. 



El sector docente, cuya paritaria nacional cerró con una suba del 17 por ciento al inicio del ciclo lectivo, que llegará al 23,5 recién a mitad de año.


Otros sectores siguen con las paritarias empantanadas, como el de la alimentación -que engloba a 80.000 trabajadores- que pide un básico inicial de 3.200 pesos, contra el actual de 2.150 pesos, mientras las cámaras ofrecen un 24 por ciento.

1ro. de Mayo - Día del Trabajador

Mayo es un mes marcado por una historia, una tradición de lucha que arrancó un primero de mayo de 1886 allá en Chicago, cuando un grupo de trabajadores organizó una movilización popular en reclamo de la jornada de ocho horas en una época en que lo “natural” era trabajar entre 12 y 16 horas por día. La mayor democracia del mundo respondió brutalmente y, fraguando un atentado, encarceló a un grupo de militantes populares en los que intentó escarmentar a toda la clase trabajadora de los Estados Unidos y por qué no, de todo el mundo. Tras un proceso plagado de irregularidades, fueron detenidos los dirigentes anarquistas Adolph Fisher, Augusto Spies, Albert Parsons, George Engel, Louis Lingg, Michael Schwab, Samuel Fielden y Oscar Neebe. Los cuatro primeros fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1887. Lingg prefirió suicidarse con una bomba que él mismo había preparado en la cárcel antes de padecer la “justicia del sistema”. Miguel Schwab y Samuel Fielden fueron condenados a prisión perpetua y Oscar Neebe a 15 años cárcel. Miguel Schawb dijo al escuchar su condena que reconocía a aquel tribunal ninguna autoridad y que su lucha y la de sus compañeros era de una justicia tan evidente que no había nada que demostrar y que ellos luchaban por las 8 horas de trabajo pero que: “Cuatro horas de trabajo por día serían suficientes para producir todo lo necesario para una vida confortable, con arreglo a las estadísticas. Sobraría, pues, tiempo para dedicarse a las ciencias y el arte". Porque, claro, las ciencias y el arte deben ser para todos. Pasaron 109 años de aquellos crímenes de Chicago y pasó mucha agua y mucha sangre bajo el puente. Los obreros de todo el mundo eligieron el primero de mayo como jornada de lucha, de recuerdo de sus compañeros y de lucha por sus derechos, de ratificación de su condición de ciudadanos libres, con plenos derechos, según decían las propias constituciones burguesas que regían la mayoría de los Estados modernos. En nuestro país cada primero de mayo nuestros trabajadores tomaron las calles desafiando al poder, recordándole que existían y que no se resignarían a ser una parte del engranaje productivo. La lucha logró la reducción de la jornada laboral, las leyes sociales y la dignificación del trabajador. El poder se sintió afectado y en cada contraofensiva cívico-militar como las del 55; 62; 66; 76 y 89 (esta vez a través del voto), pretendieron y en ocasiones lo lograron, arrasar con las históricas conquistas del movimiento obrero. Persecuciones salvajes, secuestros, torturas y desapariciones, durante los gobiernos golpistas, amenazas de despidos, rebajas salariales, precarización laboral y la complicidad de algunos dirigentes sindicales, son en los últimos años las armas del poder para mantener y aumentar su tasa de ganancia a costa del sudor ajeno. Un incendio, un “accidente” en un taller textil puso a la vista de una sociedad que tiene una cierta tendencia a la mirada para otro lado: hay esclavos en el siglo XXI, y los hay acá, en Argentina. Trabajadores esclavos, sin derechos pero con muchas obligaciones. El capitalismo salvaje, para algunos una redundancia, nos extorsiona: quieren ropa más barata, éste es el precio. La realidad es otra, márgenes de ganancia escandalosos, avaricia sin límites, un Estado que hace la vista gorda, pero sobre todo la pérdida de valores básicos como la solidaridad, abonada en los 90, épocas hasta donde las leyes que protegían a los trabajadores se volvían  tan “flexibles” como inflexibles se volvían las leyes que garantizaban el enriquecimiento ilícito de los funcionarios a los que se les pagaba sueldos y sobresueldos con la excusa de defender los derechos de los ciudadanos e inflexibles se volvían las seguridades jurídicas que, como sabemos, sólo son para los dueños del poder y las cosas. La esclavitud debe dolernos a todos, debemos volver a aquel humanismo que supimos conseguir, a dolernos y solidarizarnos con los más desprotegidos, aquel humanismo que proclamaba el Libertador San Martín cuando abolía la esclavitud en el Perú un 12 de agosto de 1821: “Una porción numerosa de nuestra especie ha sido hasta hoy mirada como un efecto permutable, y sujeto a los cálculos de un tráfico criminal: los hombres han comprado a los hombres, y no se han avergonzado de degradar la familia a la que pertenecen vendiéndose unos a otros. Las instituciones de los pueblos bárbaros han establecido el derecho de propiedad en contravención al más augusto que la naturaleza ha concedido.”
Autor: Felipe Pigna.   Editorial Caras y Caretas, mayo 2006.
Fuente: www.elhistoriador.com.ar